que frio!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!,
von: alizia
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aliziaruiz,
29/Nov/2008
La casa muy bonita, pero hacia un frio de la pera y eso que la calefacción estaba encendida!!!
Cuando llegamos la calefacción no estaba puesta y la casa no se calentó hasta las ocho o más, desde la una del mediodia que habiamos llegado.
Cuando me he despertado mi cara estaba helada y la calefección hasta las 7 no ha vuelto a enpezar a funcionar, con lo cual todo lo que la casa se habia calentado, no ha servido para nada.
A Lucia le ha sentado mal que le dijesemos que hemos pasado frio y ha di
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El reino de las hayas,
von: Martín Abaigar
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usr301137,
17/Okt/2008
Hemos estado 13 amig@s el tercer fin de semana de octubre, y no se me ocurre mejor sitio para disfrutar del otoño en el Valle de Erro. Hemos ocupado la casa entera: ardiak eta behiak.
Sorogain queda a un paso y la selva de Irati a dos, y el Adi lo puedes tocar casi con los dedos desde la ventana.
¡Con ganas de volver ya! ,
von: Rafael
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usr241471,
22/Sep/2008
Acabamos de pasar una semana en Casa Lenco, en ese precioso y supertranquilo pueblecito de Zilbeti. La estancia ha sido una delicia, el entorno precioso, con los bosques y montañas tan apetecibles para los que acudimos desde la árida meseta. Pero lo mejor el trato absolutamente familiar de Lucía, su hija Roncesvalles y su nieta Orreaga. Hemos comido deliciosamente (insuperable la cuajada de Lucía, con esa leche de las simpáticas ovejas lachas) y hemos compartido charla, canciones y guitarra con
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Hemos pasado en esta casa la última semana de agosto 08, y hemos salido muy contentos. Es super-acogedora, muy bonita, y tiene todas las comodidades. Buscábamos un sitio tranquilo, y de verdad que lo hemos encontrado, ya que se encuentra a las afueras de una aldea llamada Zilbeti. La dueña es muy agradable, y nos obsequió con unas magníficas cuajadas caseras.
Hemos estado en bastantes casas rurales a lo largo de varios años, y creemos que esta es una de las mejores, si no la mejor, de las que h
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Paz, tranquilidad y sobre todo amabilidad. Hemos disfrutado del paisaje, de una casa acogedora y del trato especial de Lucia, que siempre estaba pendiente de hacernos la estancia agradable. Cómo hechamos a faltar sus deliciosas coajadas.
Volveremos pronto.