Necesitábamos descansar, tranquilidad y estar cerca del mar y volvimos.... Llamamos a Carlos y Mª Jesús para que nos hicieran un hueco en alguna de las casas. Esta vez fuimos a la Capela da Ascensión. La luz y el espacio eran los protagonistas de es... [
mehr]
Necesitábamos descansar, tranquilidad y estar cerca del mar y volvimos.... Llamamos a Carlos y Mª Jesús para que nos hicieran un hueco en alguna de las casas. Esta vez fuimos a la Capela da Ascensión. La luz y el espacio eran los protagonistas de esa casa. Cada mañana todas las tonalidades verdes propias del paisaje de las aldeas gallegas entraban por los grandes ventanales que hay en cada rincón de la casa, todo un espectáculo de la naturaleza con la que empezar el día en una habitación de más de 35 metros cuadrados. Pero había que salir a contemplar otros fantásticos paisajes como los que brindan cualquiera de las rías gallegas próximas a la casa. Al retornar a la casa, un buen baño en la hidromasaje de la habitación. Luego una buena conversación frente a la chimenea y te dabas cuenta que había bastado un solo día para dejar atrás todas las preocupaciones y agotamiento que traías en las maletas.
De Carlos y Mª Jesús sólo os diré que la humildad, la discreción y la gran profesionalidad son su tarjeta de presentación. Lo demás...que lo descubra cada uno.
Gracias chicos, nunca olvidaremos esos tres días en la Capela y volveremos...siempre volvemos.
Marta y Susana
P.D.: La próxima vez no le echéis tantos chupitos a Susana que luego pasa lo que pasa. [
weniger]