excelente trato,comida y alojamiento,nos hemos sentido como en casa
Una delicia,
por: Carlos
,
17/Apr/2005
Nos hemos alojado ya varias veces en esta casa, casi siempre en Semana Santa, y siempre ha sido una delicia.
Este año no hemos ido, pero esperamos poder ir.
Ideal para ir con niños, pues la tranquilidad es absoluta, hay bicis para todos, y la sala de estar es fabulosa.
Puedes tener acostados a los mas pequeños, controlandoles con un intercomunicador y tu tomarte unas copitas y jugar a cartas o con los muchos juegos de mesa que tienen.
La atencion de los propietarios es siempre impecable y las cenas una gozada. Los desayunos tampoco tienen perdida pues todas las conservas son caseras.
En fin, no apto para los que estan a dieta, pues es imposible resistirse.
Las excursiones por la zona visitando un románico escondido en la naturaleza, o viendo las ermitas rupestres, escavadas en la roca, o las vistas de lo alto del páramo de la Lora, la no lejana Cueva de los Franceses, o simplemente relajandose a la orilla de un Ebro vivo y encañonado a poca distancia supone una renovacion para el espíritu.
Mejor casi imposible!