Fuimos 4 familias (7 adultos y 7 niños)y nos alojamos en tres casitas, las otras dos estaban muy bien, pero la nuestra, la casa del arroyo, dejaba bastante que desear, las camas muy incómodas (a una de las de mis hijas le faltaban 4 lamas del somier) y la de matrimonio debía ser de 1,80 (y mi marido mide 1,90) y el colchón también dejaba que desear. Otro punto a mejorar eran los armarios, ya que sólo había zona para colgar ropa, por lo que tuvimos parte de la ropa en la maleta los 15 días que estuvimos. Por otro lado el lavabo no tenía mampara ni cortina, y cuando nos duchábamos se inundaba con el peligro de resbalar, carecía de colgadores para las toallas...En general la casa era muy justa en relación calidad-precio, había mucha diferencia entre nuestra casa y las otras dos (casita de Ana y aperador), no obstante, las vistas son impresionantes y Remedios tomó nota de todo lo expuesto y estoy segura que se resolverá para otros huéspedes. Mejorando de lo expuesto, no dudaría en volver.
Es un autentico cortijo donde antes vivia una gran familia, transformado ahora en hotel rural.
Mucho encanto, familiar, ambiente como de la casa de tu abuela en un cuento. Paisajes fantasticos.
Inmejorable,
por: Teresa
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27/Jun/2005
Estuvimos alli en Mayo y la verdad que te sorprendera. El paisaje es precioso, el cortijo es muy bonito y esta muy bien cuidado y la cocinera Mari hace una comida para chuparse los dedos. Si buscas tranquilidad te lo recomiendo.