La casa bastante bien, lo único regular es el mobiliario, bastante vetusto. La cocina quizá es demasiado pequeña y anticuada, pero se puede uno apañar.
La dueña de la casa y la gente del pueblo muy amables y agradables. El pueblo es bonito y acogedor, y está muy cerca del Monasterio de Piedra. El precio es muy razonable.
En resumen, un alojamiento recomendable aunque sin grandes pretensiones.
hola soy jesus estuve en aniñon y quiero decirles que me parecio un pueblo precioso y sobre todo lo que mas sensacion me causo fue la hospiotalidad de la gente de ese pueblo pasamos unos dias estupendos y recorrimos todos los alrededores q realmente nos parecieron impresionentes un saludo para todos los del bar navarro